jueves, 24 de junio de 2010

Despertar



Estoy en una habitación blanca, enorme y vacía.
De repente aparece un hombre vestido de negro y cuya camisa deja ver sus brazos titánicos.

En mi cabeza empiezan a aparecer una serie de imágenes, que podrías ser… ¿recuerdos?

Sí ahora lo veo, ahora sé que hago aquí.

Mi padre tenía un talento innato para la lucha y cuando era joven formó una organización de luchadores con gran talento.

Dicha organización se encarga de luchar contra las maldades del mundo desde las sombras, nadie sabe de su existencia salvo los miembros.

Sin embargo yo llevo años sin saber de ella y por algún extraño motivo ahora el recuerdo de su existencia vuelve a mí.

El titán viene hacia mí y trata de golpearme.
Curiosamente, esquivo el golpe que podría haber sido mortal y acabo en detrás suya.

-¿No te sientes mejor ahora? Tu cuerpo ya ha empezado a recordar el entrenamiento al que sometimos.
Más imágenes en mi cabeza.
Cierto, cuando era pequeño ya me enfrene antes a este coloso.
Y le derrote.

Lanza otro golpe que pasa rozando mi mejilla, pero ya estaba calculado, mi subconsciente había calculado la distancia del golpe para no desperdiciar nada de energía, mi próximo movimiento sería el ultimo del combate.

De otro salto llego a la pared.
Sí, es exactamente como recuerdo haberlo hecho antes,
Viene hacía a una velocidad sorprendente, curiosamente también está calculado.

Antes de que su puño impacte en mi cara ya he dado tres pasos en la pared para que con la fuerza del impulso y la fuerza de gravedad mi golpeo acabe con mi rival.

Al parecer él también recuerda nuestro último encuentro ya que con su particular velocidad se gira o agarra mi puño.
¿De verdad se pensaba que todo sería como lo recordaba?
Aquella vez era más pequeño y tenía menos fuerza en los brazos y le ataque con mis piernas pero esta vez mi puño se ha estrellado contra su mano y con un leve giro de muñeca, mi perna izquierda se estrella en su sien.

Salgo de la habitación por una compuerta que se acaba de abrir.

Mientras paseo por el edificio veo a más alumnos entrenarse y muchas caras conocidas.
Cada cara trae a mi cabeza una serie de imágenes que traen los recuerdos de cómo conocía a cada persona.

Ya en los vestuarios, me cambio de ropa y me pongo la chaqueta con el símbolo característico de la organización, una llama blanca.

Cuando salgo del vestuario me encuentro con mi padre.
Todos los recuerdos que tengo de mi niñez son una farsa, una farsa que habría de volverme más fuerte después.
-¿Qué tal después de tanto tiempo sin sentir tu verdadero poder? Mi padre sonríe
-Solo hay una cosa que quiero volver a probar.
Y sin más explicación salto por la ventana.
Mi subconsciente me dice que puedo hacerlo, es sencillo si sabes aplicar la fuerza necesaria y conoces el secreto del viento, y ambas cosas las sé.

Planeó, no vuelo, volar es imposible… por ahora.

Recorro la ciudad rememorando los recuerdos falsos y los verdaderos, a fin de cuentas todos ellos son míos.

Me cambiaron la memoria para que descubriese por mi mismo la diferencia entre el bien y el mal y dependiendo de mis actos justos o malvados, mis habilidades y recuerdos me serían devueltos.

Escucho un silbido, es la llamada de la Llama Blanca.

Cuando llego al lugar veo como mi padre observa un autobús del que descienden un grupo de jóvenes vestidos con túnicas blancas.
- Tu deber es protegerlos, son el futuro de la humanidad.
Entre ellos reconozco el rostro de la persona, que según mis recuerdos falsos, una vez quise, cuando aún era muy joven para saber que es el amor.
Sus ojos marrones y su pelo largo y oscuro ya no me enamoran pero sí me hacen sentirme nostálgico.
“Mi apellido es de noble” me dijo en una ocasión… Todo tiene sentido.

-Tienes que llevarte a unos cuantos a la casa que tiene tu madre en Retamar hasta el día 21.
Y con este pensamiento “Genial, una casa en Retamar y encima libro el día 22 podré ir a ver a…”

Todo el mundo que había construido mi subconsciente se desmorona.
Todo se vuelve oscuro.
Solo queda mi propia figura suspendida en la oscuridad.
Sonrío.

No estoy triste por haber despertado de este sueño muchos me dirían “Un mundo donde eres un héroe, tienes habilidades increíbles y encima vuelas, como no vas a estar triste al chocar con la deprimente realidad”.
Cierto es que volar siempre ha sido una obsesión mía desde que soy niño y ha estado presente en mis sueños desde entonces.

Aún así estoy contento de haber despertado ya que es el la realidad me espera la persona que amo.

sábado, 12 de junio de 2010

Cuento


Un día más estaba sentado en el mismo tronco

<< Aún recuerdo su sonrisa cuando giró ligeramente la cabeza para decirnos “No voy a huir”.

Nunca entendí porque lo hizo, porque dio sus vidas por nosotros.
¿No tenía miedo? ¿Tanto ansiaba la lucha? ¿Tanto ansiaba morir?

Es curioso como en los que pueden ser mis últimos instantes soy capaz de comprenderlo.

El no quería decir “No voy a huir” sino “No puedo huir”, ¿Cómo iba a huir cuando a su espalda estaban sus compañeros y hermanos? Sí el huía el enemigo se tiraría a por las personas que quiere.

No, él no dijo “No voy a huir” quería decir “No voy a dejar que el enemigo avance más”

Tal vez fue por ese pensamiento por lo que aunque la espada del enemigo ya le hubiese atravesado consiguió abatirlo a él y a tres de sus compañeros antes de caer.

Tal vez, murió con una sonrisa porque protegió a aquellos que amaba.

Giro la cabeza para ver a mi esposa que se dirige a la puerta trasera con los niños y por un instante sus ojos verdes se quedan clavados en los míos.
Puedo leer el miedo en sus ojos.

Sonrío.

Una fuerza invade mi cuerpo.
Sí, ahora sí soy capaz de comprenderle.

Cuando vuelvo a mirar al frente, ya han atravesado la barricada improvisada que habíamos construido.

Empuño mi espada y me voy en pos de mi destino.>>

- Aquel día no fue el último para mí.
Pero fue el día que descubrí que la mayor fuerza de todas surge cuando quieres proteger a las personas que amas y que miedo de vivir sin las esas personas es mayor que el de morir.
Algunos niños le miraban con cara de no haber entendido nada y en otros vío como una pequeña hoguera empezo a encerse en sus corazones.

-Pero niños, no hagáis caso a las reflexiones de este anciano, aún os queda mucho por vivir.

El anciano, que todos los días se sentaba a la sombra de aquel sauce, murió al poco tiempo, pero sus palabras no murieron, inspiraron a muchos, de los cuales algunos llegaron a ser grandes héroes.

Pero eso son otras historias que algún día alguien contará.

martes, 1 de junio de 2010

Famiglia



Por ellos seré:

Como el Sol, los protegeré con mi cuerpo, cuando la oscuridad se cierne.

Como la Tormenta, desataré mi poder cuando estén en peligro.

Como el Trueno, recibiré los golpes que vayan hacía a ellos.

Como la Niebla, les ofreceré cobijo cuando tengan miedo.

Como la Nube, aunque me hayan olvidado, acudiré en su ayuda.

Como la Lluvia, limpiaré su camino de infelicidad.

Por ellos, las personas a las que quiero y aprecio, que son mi Cielo.

lunes, 10 de mayo de 2010

Me toca a mí decir una pequeña parte de como me sentía...

Cuando estábamos juntos siempre pensaba que te quería pero dudaba de poder cumplir tus expectativas.
Aún así me esforzaba.

Pero cada vez eran más constantes tus observaciones de lo perfectos que habían sido tus anteriores parejas haciéndome sentir insuficiente… cada día un poco más.

Sí, necesitaba tenerla a ella a mi lado, pero no por ello no dejaba de quererte.
Me sugieres que te deje y me vaya con ella.
No quise dar nuestra batalla por perdida.

Entonces un día aparece alguien de tu pasado, uno de esos héroes helenísticos dignos de las escrituras de Homero, que había transformado tu vida y lo necesitabas a tu lado y lo comprendí.

Las alusiones a lo fantástico que había sido él bombardeaban cada noche mi cabeza debido a la cantidad de veces que te escuchaba decirlas… y como no, la forma de decirlas, como soñando con volver a sentir todas aquellas sensaciones.

Un día creo amarte, esa noche me dejas.
Volvemos.
Empiezo a sentir de nuevo la necesidad de estar a tu lado, me vuelves a dejar.
Volvemos.
Parece que tus hermosos recuerdos sobre tus amantes iban a parar de resonar en mi cabeza.
Error.
Seguías rememorándolos.
No me rendí.

Cada noche me dices que me vaya con ella, que con ella sería más feliz.
Ahora sé que no te equivocas, pero por aquel entonces prefiría pensar que podía ser feliz a tu lado

Lo volvemos a dejar, tienes que hablar con la persona que necesitas a tu lado y no te fías de si harás algo con él…
Le odio, es la persona que está consiguiendo que deje de quererte y asuma que me vas a abandonar tarde o temprano.

¿Volvemos?

Mi corazón está demasiado quemado y me había dado cuenta que temía el perderla a ella de mi vida.

Sé que ya no voy a poder quererte como antes, pero aún así te apreciaba muchísimo.

Empiezo a salir con ella.

Al día siguiente tratas de que volvamos, pero es tarde ya estoy con ella y no voy a abandonarla.

“Aunque ahora la quiera a ella no es motivo para que deje de sentir afecto hacia ti” me decía.

Pero tú no querías mi afecto y me enviabas indirectas o directas de que me seguías amando y que me necesitabas.

Yo quería tu amistad, incluso quede contigo una vez, como te prometí cuando aún estábamos juntos que haría si por un casual lo dejáramos.

Pero tus directas, indirectas y oblicuas le hacía daño a la persona que quería asique me fui separando de ti.

No quería que a la persona que quería se le quemase el corazón como se me había quemado a mí.

Me distancie de ti.

Pero quería que fueras feliz, que encontraras en otra persona el amor que yo no había podido darte.
Rece para que mi deseo se hiciera realidad.

Las pocas veces que hablábamos y me contabas que habías conocido a alguien me alegraba enormemente por ti.

Al final nos distanciamos del todo, sabía que era lo mejor.

Cuando empezaste con él me alegre muchísimo.
Y cada vez que quedaba con él y me decía que te echaba de menos pensaba “al final al encontrado a alguien que puede amarla como yo no pude hacer”
No vi oportuno avisarte de aquello que me había hecho dejar de quererte pues me imaginaba que no cometerías los mismos errores.

Pero lo dejaste con él también.
Me sorprendió mucho la noticia y me dio mucha pena la verdad.

Poco tiempo después empiezas a salir con alguien al que admiro mucho y con quien me llevo genial.

Una noche un mensaje interrumpe una pesadilla en la cual la persona a la que amo se va con alguien de su pasado.
El mensaje decía “Lee los blogs, algo me da mala espina”

En ellos decías que nunca antes habías amado a la persona que yo amaba y que te acababas de dar cuenta de ello.
No sentí celos porque la quisieras a ella, sino temor porque sabía que de cierta forma ella te necesitaba a ti y tenía miedo que la historia se volviera a repetir, que el pasado llamara a la puerta de la persona que amo y me hiciese dejar de hacerlo.

Pero estaba vez es distinto, la amo demasiado como para rendirme.

Decido no odiarte por haberme provocado ese miedo, sino en cierto modo agradecerte que haya perdido el miedo a perderla y me pueda concentrar más en amarla.

Aún así sigues enviándole oblicuas e indirectas.
Hay quienes dicen que son metafóricas yo se que en cierta forma no son metafóricas

Hasta que un día le insinúas que voy a dejarlo con ella así porque sí, porque nada dura eternamente, “si nada dura eternamente porque no dejarlo ya”.

Ese comentario me parece tan estúpido como “para que respirar si vas a morir de todas formas”

Creí odiarte, pero una vez te quise y por ello no puedo hacerlo, solo puedo mostrar indiferencia hacia ti y casí que prefiero acabar bien, en un simple vie y deja vivir.

Aunque sé que me alegrare cuando sepa que las cosas te vayan bien y sé que esperaré que así sea.

Tal vez me pase con mi comportamiento.
Me pase con lo que dije, la palabras pueden dañar más que un puñetazo.

Tal vez me equivoque al no decirte nunca como me sentía, pero ya es tarde.

Solo quiero pedirte perdón, desearte lo mejor y que no te entristezcan las palabras que con el corazón encogido de ¿rabia? ¿Miedo? una vez te escribí.

Solo te pido un favor, vive tu vida y céntrate en ella, se feliz y no intentes ver en los acontecimientos futuros ^^

domingo, 9 de mayo de 2010

Para cierta persona...


Ojala pudiera saber con exactitud la cantidad de gente que ha soñado con matarte.
La cantidad de sufrimiento que ha llegado a desear la gente que sufrieras.
La cantidad de gente que ha deseado que nunca hubieses entrado en su vida…

Alguna que otra vez yo he tenido alguno de estos pensamientos hacía ti.

No sé como lo haces, pero has conseguido que me dé cuenta de lo difícil que es alcanzar la felicidad, ya que tu siempre estarás allí para tratar de espantarla y hacerme volver a correr en su busca.

¿Cómo puede llegar alguien a ser el foco del odio de tanta gente?

A veces creo entenderlo y comparto el sentimiento de odio.
Otras me das lastima y me apiado de ti deseando que la vida no te castigue.

Que estúpido soy.

Siento compasión de la persona que me va clavando puñaladas poco a poco, cuando menos me las espero.

Pero yo no quiero que te ocurran las peores desgracias que puede imaginar la oscura mente.
No.

Al igual que yo eres un ser humano y ningún ser humano se merece eso.
Ningún ser humano se merece ser odiado de esa forma, hasta esos extremos

Prefiero creer que nuestros caminos se encontraron por alguna razón.
Tal vez, para que dejase de ver solo la luz de este mundo o que no todo es de color de rosas que mis actos pueden llegar a provocar sufrimiento a otras personas aunque a esas personas se les aprecie mucho… y que más tarde o más temprano esa/esas personas irán a por ti con todo lo que tienen…

He decidido no odiarte y dejar que hagas lo que te dé la gana, aunque ya lo haces.
Pero algún día te darás cuenta de lo mismo que acabo de averiguar yo.

No dudes que llegara el día que te encuentres suspendida en el abismo donde habrá gente ,que como tú me haces a mí, te pisaran las manos para que caigas y , de verdad, espero que haya alguien para sostenerte antes de que caigas…

Tranquila, aun queda mucho para que te ocurra una situación parecida (o eso espero).

Solo quiero que sepas que llegado el momento yo no te voy a pisar los dedos para que caigas pero tampoco voy a darte la mano para que te salves.

Simplemente miraré desde abajo… desde las profundidades del abismo donde tú me empujas.

Que vivas eternamente.

Aquel que una vez te aprecio…
Aquel para el que ahora le eres indiferente...

miércoles, 5 de mayo de 2010

Una mirada al cielo...


A lo lejos ve a su señora.
El sonido metálico que genera al correr se armoniza con su respiración agitada y con las olas, que furiosas golpean el acantilado.

Su Señora está mirando el cielo, observando como unas tenebrosas nueves negras , poco a poco, se acercan, desde más allá donde el cielo y la tierra se unen.

Aún algo fatigado se acerca a su Señora y con voz firme le dice:
- El ejecito os espera.
Sin dejar de contemplar las oscuras nubes y con la voz temblorosa susurra:
- Mi fiel caballero, ¿Ves esas nubes tenebrosas que se ciernen sobre nosotros? Me dan miedo. Tengo miedo de que se queden ahí para siempre y nunca más, ocultando para siempre la luz del Sol y el azul del cielo.

Había visto ese tipo de cielo cubierto de un manto oscuro en innumerables ocasiones y en muchas de ellas él mismo había tenido ese miedo.

Sonriendo al recordar las palabras de su viejo maestro, se quita su casco y se sitúa al lado de su Señora, haciendo algo que a alguien de su categoría le está prohibido, abrazarla y decirle suavemente al oído:

- No tema, algún día se irán cansadas de oscurecer con su presencia el corazón de los hombres, dejando en su partida la luz más esperanzadora y hermosa que jamás haya visto.
Lady B.B. recordaba este acontecimiento mientras sujetaba, entre sollozos, el cuerpo ensangrentado de su caballero.
De la boca del caballero salen unas palabras y en sus labios se dibuja una sonrisa.
Lady B.B. mira al horizonte.

¿Está contemplando la retirada del ejército rival?

¿O, tal vez, mira el azul infinito del cielo adornado por un lazo de los más bellos colores?

sábado, 10 de abril de 2010

Un millón de canciones



Un millón de canciones puedo escuchar y todas ellas me recordaran a ti.

Canciones que hablen de la alegría de encontrar el amor.
Canciones que hablen de un amor infinito e incluso inalcanzable.
Canciones que hablen de nostalgia, que cuando estoy lejos de ti me traen tu recuerdo.
Canciones que hablen de un amor corbade que se quiere alzar en gritos para que la persona de la que esta enamorada escuche sus palabras de amor, que cuando estoy a tu lado esas palabras se esconden y no puedo soltarlas con tanta fuerza como te merecerías.
Canciones que hablen de un amor por el cual se podría morir y renacer, lo que siento cada vez que te vas y cada vez que te vuelvo a ver.
Canciones que hablen... hay canciones cuya melodía, no letra, me hacen recordarte y pensar en que pensaras en ese momento.

Canciones que me confirman que te amo.

Cuantas frases y versos he susurrado al viento esperando a que llegasen a tu oido cuando estaba lejos de ti.

Cuantas canciones de amor resuenan en mi corazón y mente cuando estoy a tu lado.
Cuantas veces me has preguntado en que pensaba mientras incoscientemente pensaba en una de estas canciones y sonriendo te respondía " te amo ".


Todo esto es por ti muchacha de cabello morado medio cubierto por un sombrero ;)

jueves, 8 de abril de 2010


La Tierra gira.
El mundo cambia.
Gira.
Cada vez que la Luna y el Sol se tocan.
Normalmente, algo cambia.
Pero lo unico que permanece ahí,
es mi propia debilidad...
El mundo gira...
Como un montor incansable.
Mientras que nosotros solo somos
granos de arena desmenuzandose por el mecanismo.
Sin posibilidad de cambiar eso.

Quiero la fuerza.
La fuerza que me permita aplastar
al destino y poder forjarme uno propio.
Quiero la fuerza...
que me permita sujetar la espada
cuya empuñadura el el sufimiento
y filo el valor.

domingo, 14 de marzo de 2010

Te voy a echar de menos...


Nunca una frase me habia hecho tanto daño...no, no es la frase... es la persona que ha dicho la frase... es la frase saliendo de los labios de esa persona...

Es curioso, toda persona que encuentra la felicidad lucha por mantenerla a su lado y yo... solo consigo hacer que la felicidad huya de mi...

Dios, tengo ganas de decirle tantas cosas... de decirle como me siento... pero no debo... no debo seguir haciendole daño...

Lo que más lamento es que mientras ella lloraba yo no he podido... solo, cuando a salido del portal y a suspirado el último "Te echare de menos" me he derrumbado...
He dejado que dos lágrimas surcaran mis mejillas...

Ya no recordaba lo que se sentía al llorar... no recordaba el temblor de mi cuerpo suplicandome que le diga al alma que deje de gritar de dolor, suplicandome que acabe de una vez con este...este...

Ahora nauseas...un "me das asco" que me sueltan mi cuepro y mi alma al ver que no puedo reaccionar...
Vomito en el ascensor y en mi casa nada más llegar.

No puedo gritar... ya no tengo voz.
No puedo llorar... mis ojos se niegan a darme ese placer.
Tan solo mis manos me responden temblando.

Mis dedos me miran "dictanos hablaremos por ti".

Suspiro.

No podeís escribir lo que siento, nos faltan vidas para describir el vacíoque queda... paradójico.

Aún así... aqui estoy, escribiendo.

Y... una fugaz idea cruza por mi caveza...oh, sí... eso acallaría los gritos de mi alma, el temblor de mi cuerpo...
Volar durante... ¿3 segundos?... y el descenso tan placentero

Lo deseo tanto...
!No¡ No debo hacerlo. No es justo para ella.

No puedo seguir escribiendo mis manos ya se han rendido...

Solo tengo fuerzas para dedicarte el estribillo de la que era nuestra canción...

Thanks for loving me ...

Porque durante este tiempo has conseguido que haya sido la persona más feliz del mundo...


- Fin -

domingo, 14 de febrero de 2010

Una Tarde




Sus miradas se cruzaron.
Ella le había dicho que le quería en una carta.
Él deseaba escucharlo de sus labios.
Los hermosos ojos de ella le cautivan y susurran lo que su voz no se atreve a decir “Te quiero”
Al final con un hilo de voz le dice a su amado sus sentimientos
“Te quiero, siempre lo he hecho”
Él sonríe y le narra al oído todo lo que siente… y cuando termina besa su mejilla.
A su vez ella besa la mejilla de él.
En ese momento los labios de ambos se mueven, suavemente, atraídos como imanes.
Se buscan deseosos, con cierto temor, hasta que al final se funden.
En ese momento todos los pensamientos, sentimientos y deseos que habían sido enterrados en lo más profundo de ambos, deciden que nunca más serán ignorados.
Tras el ansiado beso, vuelven a mirarse mutuamente.
Ella tiembla, ¿tiembla de frío o tiembla por miedo a perderle del todo?
Él suspira, ¿suspira porque sabe que es un adiós o porque creo que es un error?
Ella temblaba porque se había dado cuenta que le necesitaba.
Él suspiraba porque no podía seguir ignorando más sus sentimientos, y eso le aliviaba.
Dos palabras salieron de sus bocas simultáneamente “Te amo”.
Sus miradas se cruzaron… y una vez más se besaron.

miércoles, 20 de enero de 2010

Romance...






I

Nada es serio, cuando se tienen quince años.
- Una hermosa tarde harto de limonada,
de cafés bulliciosos de brillos deslumbrantes
- Vas bajo los tilos verdes del paseo.

¡Los tilos huelen bien en las buenas tardes de julio!
A veces el aire tan dulce, que te cierra los parpados;
el viento cargado de ruidos - la ciudad no está lejos -
tiene perfume de viña y perfumes de cerveza....


II

- He aquí que se descubre una pequeña bicoca*
del azul sombrío, encuadernado por una pequeña rama,
picada por una malvada estrella, que se funde
con suaves estremecimientos, pequeña y completamente
blanca....

¡Noche de julio! ¡Quince años! -Te dejas enloquecer.
La savia es champaña y te sube a la cabeza...
Divagas, se siente en los labios un beso que palpita ahí,
como un pequeño animal...

III


El corazón loco Robinson a través de los romances,
- cuando, en la claridad de un pálido reverbero,
pasa una señorita de airecitos encantadores,
bajo la sombra del cuello postizo espantoso de su padre...

Y, como ella te encuentra inmensamente cándido,
haciendo trotar sus pequeñas botinas,
se vuelve, alerta y en un movimiento vivo...
- Sobre tus labios se mueren entonces las cavatinas...

IV

Te has enamorado. Alquilado hasta el mes de septiembre.
Te has enamorado. Tus sonetos la hacen reír.
Todos tus amigos te dejan, tienes mal gusto.
- Después la adorada, una noche, ¡se ha dignado a escribirte!...

- Esa tarde... - regresas a los cafés deslumbrantes,
pides una jarra de agua o limonada....
- Nadie es serio, cuando se tienen quince años
y hay tilos verdes en el paseo....

... ^^




Mi mundo carece de sentido.

Vivir carece de sentido.

Desde mi existencia carente
de sentido, pienso en el mundo.

El hecho de saber que nada tiene sentido
carece de sentido en sí mismo.

martes, 19 de enero de 2010

El Camino A Elegir...

-¿Qué camino eligiras.... el camino de la luz o el camino hacia la oscuridad?

- Ninguno, elijo el camino de en medio.

-¿El camino que lleva a al anochecer?

- El camino que lleva al amanecer.


domingo, 17 de enero de 2010

Una vez más...




Una vez más vuelvo a estar en este mundo.

Una vez más, la sombra se acerca.

<< Hola de nuevo >>
La voz de la sombra llega directamente a mi cabeza.

No le contesto, estoy demasiado cansado.

<< Te acompañaré>>

Vamos caminando por la playa de arena blanca y mar negro.

Una figura empieza a acercarse a lo lejos, caminando sobre el mar.

<< Es la representación de tus miedos y dudas, debes acabar con ella antes que de que te consuma>>

Esta lo suficientemente cerca como para reconocer a la figura, soy yo mismo.

<< Ahora dime, ¿qué arma empuñaras? >>

- Creo que ya sé cual utilizaré.

La sombra adopta su verdadera forma, la de una espada.

Una vez más empuño la espada.

Titubeo.
<> Una voz desde mi pasado me susurra.

Aprieto con fuerza la empuñadura.

Corro en pos de mis miedos.

Un espejo flota sobre las aguas, mi reflejo flota sobre las aguas.
Está claro.


Ensarto el cuerpo de mis temores y dudas.
Agarrando con fuerza la empuñadura, sumerjo el filo de la espada en mi cuerpo,

Esa espada cuya empuñadura es el sufrimiento y filo el valor.

jueves, 14 de enero de 2010

Los Ultimos Momentos De Siete ....


Mis hermanos se han ido y esta será mi tumba.
Lo comprendo, la misión es lo primero.
No les guardo rencor, es más, me alegro que hayan sido capaces de salir de aquí con vida.
Es curioso a pesar de que se me inculco el deber de albergar ningún sentimiento no puedo evitar pensar que les echare en falta.

Pero no es momento de entristecerse, se acercan.

Una sonrisa cruza mi rostro mientras recojo mi arma.
Recuerdos del pasado.
Nuestros días como reclutas, nuestros días en los campos de batalla luchando por aquello que se nos creo, los piques de quien había abatido a más enemigos… la ilusión de volver a vernos, seguros, después de una misión.

Todo eso se acabo, ha llegado la hora de rendir cuentas.

Puede que nunca se me recuerde entre los míos, pero mis enemigos me recordaran con terror.

Cargo mi arma.

Las compuestas se abren y aparece los trandoshanos.

Estúpidas criaturas, no saben reconocer el peligro.

Sus gritos de guerra llegan a mis oídos y hacen hervir mi sangre.
El deseo de luchar se hace más grande.
Para esto fui creado, para luchar, y moriré luchando.

Ráfagas de disparos inundan la sala.

Sangre, entrañas y miembros cubren el suelo.

He acabado con muchos pero me he quedado sin munición…

Otra horda más parece.

Salto sobre mis enemigos. No soy capaz de contar todas las balas que han atravesado mi armadura...

Un último vistazo al cielo por el ventanal en un lateral de la sala me hace ver que la nave donde estaban mis hermanos ya ha salido de la órbita del planeta.

Gritan de euforia al pensar que han acabado conmigo. Ilusos.

Activo la vibro-cuchilla y la granada de emergencia.

3.

Rajo un cuello y su sangre verde baña mi armadura.
Es curioso el sonido que hace la carne al ser seccionada, lo echaré de menos.

2.

Un disparo. Arranco los brazos del culpable.
Otro grupo de trandoshanos entra en la sala:
Cuantos más mejor.

1.

Una espada de trandoshano me divide en dos el casco quitándomelo, dejando que pueda ver con mis propios ojos el horror de los trandoshanos cuando descubre mi trampa, tarde.

Adiós, he muerto haciendo aquello por lo que fui creado y no seré recordado….

0.

Recuerdos...



Me encuentro allí tirado, sobre la tierra mojada imaginando que es uno de los prados de mi tierra, con su verde embriagador.

Acaricio la tierra pero para mi mano es como volver a acariciar la alta y fina hierba de los campos.

En mi boca seca aún puedo saborear el dulce sabor de las almendras que recogía desde hace años.

Oh sí, que recuerdos…

El aire entra pesado y trae olor a tierra mojada pero no puede impedir que aún recuerde el dulce olor de la primavera repleta de hermosos colores.

El cielo se cierne oscuro sobre mis ojos y, una vez más, descarga sus lágrimas.
¿Qué ha sido de ese cielo que una vez vi? Ese cielo que vi una hermosa tarde de verano, profundo y azul hasta lo más alto.
Así debería ser el cielo.

Y así me quedaría, mirando el cielo, con estos pensamientos, la mano izquierda en el pecho y a su lado un agujero carmesí.

lunes, 7 de diciembre de 2009

El soldado


El sonido de los aceros entre chocando y el crujido de los miembros al ser seccionados, el olor a sangre y azufre, el sabor y ligero cosquilleo del miedo.
Miro a los ojos a mi enemigo.
Estoy sobre los cadáveres de hermanos y enemigos, ahora no son nada, solo un mar de sangre y agonía.

Su espada choca contra la mía.
Puedo ver sus ojos enrojecidos.
¿Por la sed de sangre, por dolor al haber perdido a un compañero? Lo ignoro.

Nuestras espadas empiezan a bailar al ritmo de la melodía que crean los jadeos, los llantos y los lamentos.

Siento frío en el pecho.
Sus manos empiezan a teñirse de rojo ardiente, de mi sangre.

Ahora solo tengo ganas de descansar y volver a su lado, cierro los ojos.

Su rostro dibujado por los dioses en los que creo, sus labios apetecibles, tan rojos, que te hacen desear morderlos, su piel suave al tacto, su perfume, el perfume que inundaba nuestro lecho cada mañana.

Ella…
Abro de nuevo lo ojos, con una fuerza titánica.
Secciono los brazos que sujetan la espada clavada en mi pecho.
Su sangre me baña.
Aún con su rostro arrugado por el dolor, mi espada no tiembla al cortar su cuello.

Y alzando mi espada al cielo rujo:
- Luchad por aquello que habéis perdido y por aquello que teméis perder.
Entonces caigo, volviéndome una gota más en el mar carmesí.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Misión 3

Nave Darkness. Sala de control.

- Maho, ¿Qué ha pasado? Dice Tai mientras despierta.
- Nos han capturado. Contesto aún cabreada.
Habían sorprendido a mi equipo cuando activábamos las torretas, sucios trandoshanos.
Ahora estábamos atados y sin equipo. Nos habían quitado el casco y los brazaletes donde llevábamos las vibro-cuchillas, ya me había encargado yo de que uno de ellos supiese que tenía que tener cuidado con ellos.
Los trandos se ríen mientras ven las grabaciones que han realizados las cámaras de seguridad que habían instalado en la sala donde nos habían hecho la emboscada.
Están viendo cuando nos capturaron, y se están riendo.
Esto es superior a mis fuerzas.
-Mirad a caído otro, ja ja ja. Un trandoshano señala a otra pantalla.
Consigo ver la pantalla y reconozco la armadura esmeralda oscura de Ken.
<< Mierda tu también no >> Pienso.
Hacia unos minutos que los trandos habían capturado también ha Earth y a los pocos soldados supervivientes.
- Esperad aún queda otro en la sala de al lado, ahí están los chicos, cazad a esa escoria clon. Un trando grita animando a sus compañeros.
Me quedo mirando la pantalla. << Es Madness, solo queda él >>
La pantalla muestra como Madness ha conseguido derribar a un trandoshano de los cuatro que hay en la sala.
Los otros tres le atacan y le separan de su DC.
<< Oh, no. No lo conseguirá, hemos fracasado>>
Le rodean. Entonces ocurre algo inesperado, se quita el casco y empieza a reír lo suficiente mente fuerte como para que su risa resuene en toda la sala.
“¿Sabéis?, la locura se desata en el fragor de la batalla”
Extiende una vibro-cuchilla de su brazal izquierdo.
<< ¡Una vibro-cuchilla! Y encima es como la de los RcR>>
Le asesta una patada al trando de las dos espadas de tal forma que lo desarma y después le amputa los brazos con la vibro-cuchilla.
Coge al trando mutilado y lo usa como escudo cuando los otros dos intentan atravesarlo con sus espadas.
Las espadas de los trandos se quedan enganchadas en la fuerte armadura de su compañero. Tira el cadáver a un lado desarmando a uno de los trandos que no había conseguido sacar su espada. A este último le revienta la cabeza de un puñetazo.
El que queda esta aterrado, se nota incluso en la grabación, se nota en sus ojos.
Madness le hace frente con al vibro-cuchilla asestándole golpes que el trando para como buenamente puede. Aunque al final es ensarto por la vibro-cuchilla.
Durante todo el combate Madness había estado riéndose.
Los trandos que había en la sala habían enmudecido, se podía leer el miedo en sus escamosos rostros.
Se miraban los unos a los otros preguntándose qué había sucedido.
Lo único que rompió el silencio fui yo que no puede evitar soltar
- Vaya…
Nuestras sonrisas no duran mucho cuando vemos aparecer al trandoshano más grande que jamás habíamos visto. Iba armado con una ametralladora que bien podía haber sido una torreta que sujetaba con una mano.
Uno de los que miraban las grabaciones se acerco a él nervioso.
-Capitán, se nos ha escapado uno pero en seguida…
Al trando no le da tiempo de terminar la frase cuando el enorme puño del capitán trandoshano se estrella contra su cara reventándola.
Una lluvia de sangre azulada y sesos verdes nos baña.
-Me tendré que hacer cargo personalmente… recoger esa basura.
Entre dos trandos se llevan el cuerpo inerte de lo que había sido su compañero.
Otros tres recogen sus armas y se ponen al lado de su capitán basta para que se aparten de puro pánico, al parecer cree que se basta solo para abatir a un solo clon de infantería.
<< No puedo creérmelo. He conseguido sobrevivir. >>
Mi sangre hierve pidiéndome más acción pero debo tranquilizarme.
Había conseguido introducirme en los oscuros conductos de ventilación por los cuales me muevo ahora, evitando así a los soldados trandoshanos.
Al final he tenido que ponerme el casco de nuevo para poder activar el modo nocturno del visor.
Mientras atravieso los conductos veo un cadáver y decido inspeccionarlo para buscar algún arma que me pueda servir. Lleva una armadura de clon con un agujero negro en el pecho izquierdo producido por una recortada trandoshana deduzco. Lo curioso es que su cara no es como la mía o la de mis hermanos no es un clon. Era un Jedi. La espada láser que había al lado del cuerpo me ayudo a deducirlo. Al parecer el Jedi había intentado huir por el conducto de ventilación aun con la herida, pero al final había no había podido eludir a la muerte.
<< A pesar de dominar la Fuerza no puedo evitar su muerte ni la de sus compañeros…>>
Recojo su espada láser, prefiero no desaprovechar ningún arma que me sirva de utilidad.
Consigo salir del conducto de ventilación y aparezco en un pasillo de la nave.
Veo que una sombra se acerca. Apoyo mi espalda contra la pared y preparo la vibrocuchilla.
Un desafortunado trandoshano aparece, no sabe que en breve su cabeza ya no estará conectada en su cuerpo.
Tiro de él para acercarlo a mi posición y le atravieso en cuello.
Su sangre, verde, mancha el visor de mi casco, que no tarda en limpiarse automáticamente.
<>
Ahora bien armado siento que puedo derrotar a todos los trandos de la nave y rescatar a mis hermanos, siento que puedo lograrlo.
Sigo avanzando por un pasillo hasta llegar a una sala donde veo a un hermano arrastrándose en un charco de su propia sangre.
“Tranquilo, traeré algo de basta y saldrás de esta” Le digo para tranquilizarle.
“Para mí ya es tarde,*coff* pero puede que no lo sea para ti, *coff*. Los trandos tienen un líder elimínalo en un combate 1 contra 1 y te ganaras el respeto y terror de todos los trandos de la nave… *coff*… *coff*…Vade Ann, herma…”
El clon de infantería deja de moverse.
<>
<< Cumplimos las misiones con la mayor eficiencia posible como se nos enseñe. Nos tratan con armas, como peones, porque eso se nos dijo que somos… pero aún así, no lo veo justo, somos seres vivos y se nos usa como balas en una recamara, cuando muere uno, otro ocupara su lugar para morir de nuevo… este hecho me produce tristeza…>>
Gracias a la información del hermano caído, se me ocurre un plan…
…………………………………………………………………………………………………………………………
El enorme trando avanza furioso por los pasillos de la nave en busca de su presa, sabe que se acerca a ella.
Un cadáver de trando sin cabeza, cuya sangre aún esté fresca se esparce por el suelo.
<> piensa el líder trandoshano.
Recarga su ametralladora, para estar listo en cuanto vea al único insecto que se ha resistido a él y a sus guerreros.
…………………………………………………………………………………………………………………………..
El suelo empieza a temblar.
<>
Mi sangre hierve… y una sonrisa surca mi rostro…
……………………………………………………………………………………………………………………………….
El líder trandoshano entra en la sala disparando su ametralladora, siendo las balas lo único que ilumina la sala.
Las puertas se cierran violentamente tras de él.
-¡Estúpida copia! ¿De verdad piensas que puedes vencerme? Debes de estar loco ¿No te enseñaron tus maestros admitir cuando un rival es más fuerte? Aúlla a la oscuridad
Un atisbo de luz.
Fundó el metal de la puerta con el sable láser para unir las dos mitades de la puerta.
Intenta dispara contra mí pero la velocidad de reacción de su arma me parece incluso divertida << Digna para un muerto>>.
Divido en dos su ametralladora con la vibrocuchilla.
-La locura no tiene maestro. Mi puño derecho impacta contra su cara. ¿Aceptas el reto?
- Gorowell, acúrdate date del nombre de quien acabo con tu vida haya donde vayas tras esta vida copia.
Suelta lo que queda de su ametralladora y desenfunda dos espadas.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Historia...

Otra noche más, me encuentro solo después de la última proyección.
Debo quedarme detrás de la pantalla para subirla cuando acabe la sesión.

Otra oscura y solitaria noche más...
¿O no tan solitaria?

Algunos de mis compañeros aseguraban haber visto a una doncella de blanco cuyos ojo y cabellos eran oscuros como las alas del mirlo, paseando a altas horas de la noche por el cine.

Dudo de su existencia...
¿Dudo de su existencia?

Este pensamiento inunda mi joven mente de adolescente.

Desde el lugar donde me encuentro puedo percibir el silencio en la oscuridad, únicamente interrumpido por el sueve susurro de las gotas de lluvía al caer sobre la fachada del edificio.

Y entonces lo noto, entonces La noto.

Una aire gélido hiela mi sangre y en al oscuridad aparece su blanca figura.

Me mira de la misma forma que yo podría mirar a un niño asustado por algo tan normal como el sonido de una tormenta, con una sonrisa en su pálido rostro.

Empieza a desaparecer entre las sombras, a alejarse.

Por un extraño motivo em veo impulsado a seguirla.

La sigo en la en la oscuridad, por la parte antigua del Cervantes, dejando que, en cierto modo, me guíe.

De repente desaparece, dejando tras de si una risa que parecía proceder de las profundidades más remotas.

¿Por qué la seguí? ¿Por qué?

Estos pensamientos recorren mi mente mi alma cuando veo mi figura, blanca, en los aterrados ojos de un joven.

No puedo evitar sonreir.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Misión 2

Capitulo 2.
Nave Valiant.

Al final los cargos superiores rechazaron mi petición de unirme a los RcR debido al poco tiempo que llevo en funciones como soldado, pero me recomendaron como soldado de apoyo para un equipo de elite no tan prestigioso como el comando Delta o el RcR, fui enviado como soldado de infantería al comando Kamelot.
Nos dirigimos hacia la nave Darkness, que según parece ha sido tomada a la fuerza por un enemigo aún desconocido.
Quedan 10 horas para llegar a nuestro destino, de modo que veo oportuno entrenar antes del enfrentamiento, asique voy de camino a la sala de entrenamiento.
Una vez llego a la sala de entrenamiento, desierta, enciendo el droide de combate cuerpo a cuerpo, me apetece probar la nueva vibro-cuchilla que me he hecho instalar.
Oí que las armaduras de los RcR llevan instaladas vibro-cuchillas mucho mas largas que las estándar de modo que haciendo les honor me instale en la armadura una como las suyas, y no dos como ellos llevaban, aun me queda para llegar a su nivel y no quiero insultarlos.
El droide no dura ni un asalto, necesito a un oponente más fuerte o no se podrá considerar entrenamiento.
De pronto la puerta se abre y aparece un miembro del comando Kamelot.
-¿Entrenando soldado? Su voz suena más dulce de lo normal.
Se quita el casco y dejar ver un rostro de lo que hubiese sido el mercenario Jango Fett en mujer.
- Parece que mi aspecto te ha sorprendido ¿eh?, tranquilo estoy acostumbrada, soy una nueva propuesta para el ejército clon, las clones.
Me quedo atónito ante lo que acabo de descubrir. Ahora tengo hermanas.
-No recuerdo que hubiese soldados que entrenasen en tiempo de descanso, debes de ser de los nuevos, ¿cuál es tu nombre?
- Soy Madness.

- Ah, tú debes de ser aquel soldado que se enfrentó a once Yewerizs el solo tras perder a los miembros de su unidad, Earth no para de decir que es una lástima que no te hayan mandado formar parte del comando… Por cierto me llamo Maho.
-Un honor.
- Parece que vas a necesitar algo más que un droide para entrenar, genial, así podemos entrenar juntos.
Antes de que diga nada ya lanza su primer ataque contra mí, consigo esquivarlo a duras penas.
-Buenos reflejos.
La velocidad y fuerza de sus golpes demuestran que es de la elite.
Le lanzo una patada que consigue parar a la vez que me lanza una a mí, el golpe me hace rodar por el suelo pero consigo levantarme antes de que su puño consiguiese hundirme en el suelo.
Nos miramos el uno al otro. Ella saca su vibro-cuchilla. Sé que debería sacar también la mía pero prefiero que siga siendo un secreto lo de mi mejora.
Esquivo el primer ataque de su vibro-cuchilla pero no puedo evitar el puñetazo que me quita el casco.
Haciendo acopio de toda mi velocidad me cuelo por su defensa y le asesto un puñetazo en la barriga que la lanza hacia atrás.
-Sin duda… unas habilidades dignas de un comando de elite, Madness. Dice entre jadeos mientras se levanta. Bueno, ya está bien de entrenamiento, hay que descansar.
- A sus órdenes. Me retiro a mi habitación
Nave Darkness, Inicio de la misión de recuperación.

“El escuadrón Omega seguirá a Maho y a Tai e irán primero y el escuadrón Force nos seguirán a mí y a Ken” Ordena el líder Earth.
Yo pertenezco al escuadrón Force, de modo que sigo al líder y a Ken.
Vamos por unas galerías hasta que llegamos hasta una sala desierta la cual decidimos que sea nuestro puesto de mando.
“Madness ve con Ken a explorar y llevaos a cinco soldados más”
La armadura esmeralda del comando va delante de mí, haciéndome gestos para que le siga.
“Madness, tú me apoyaras con el accesorio de francotirador, ten a punto tu DC-15”
“Sí, señor”
Llevabamos ya un rato caminando por las galerías cuando empieza a llover el fuego enemigo. Trandoshanos.
Consiguen abatir a nuestros a los cuatro soldados con la primera ráfaga.
“Earth los enemigos son trandos, como sospechamos” transmite el comando
“…” No hay respuesta
Lanzo una granada térmica que fulmina a dos trandos.
Un transdo abandona su arma y se lanza a por Ken con su espada, Ken lo fríe con su arma.
“Soldado ve al puesto de mando y mira a ver qué pasa, algo me da mala espina, Madness, cúbreme.”
El soldado sale corriendo por el camino que hemos venido y Ken se lanza a por los dos trandos que quedan.
De un disparo consigo derribar a uno mientras Ken ensarta al otro con su vibro-cuchilla.
“Argg, mierda nos han emboscado” era la voz de Maho
“¿Cual es vuestra posición?”Pregunta Ken sin un atisbo de preocupación por su compañera.
“Es…” La transmisión se interrumpe.
Puedo ver como aprieta la izquierda de pura rabia y empieza a correr dirección a la siguiente sala que se supone que es donde debían estar Maho y los demás.
Cuando llegamos solo vemos un montón de cadáveres de hermanos, aun humeantes algunos de ellos y otros desmembrados por las espadas de los trandoshanos.
Ken se agacha y recoge la espada que sujeta el cadáver de un trando.
“Os eliminare con la misma espada con la que habéis matado a mis hermanos” su voz no refleja ningún sentimiento, a lo mejor es por eso por lo que sonó oscuro.

Ken me hace un gesto diciéndome que le apoye desde esta sala mientras el va la siguiente para activar las torretas que habíamos visto de camino.
Me coloco de la mejor posición para apoyarle como francotirador, coloco el accesorio a mi DC-15, mientras el introduce los códigos de las torretas las ordenes.
Pero algo extraño pasa, las torretas no se han activado, esta sonado una alarma.
Un trando cae sobre Ken desde el techo inmovilizándolo y apuntándolo con su recortada.
“Madness, ve con Earth y con él y los chicos busca a los demás, ¡corre!”
Estoy contra la espada y la pared, sé que no puedo dejar atrás a un hermano, pero tengo que pedir refuerzos para ayudar a los demás.
No tengo que dudar mucho ya que escucho un ruido metálico. Miro hacia arriba y veo un trando precipitándose con dos espadas en mano.
Consigo evitar que saltara sobre mí saltando hacia atrás.
Las puertas se abren y entran tres trandos más.
Un trando viene hacia mi corriendo e intento derribarle antes de que lo consiga, por poco no lo consigo, sus armaduras son verdaderamente resistentes.
Se abalanzan los tres sobre mí y golpean la DC-15, que sale volando sobre sus cabezas.
<< Perfecto, ahora estoy luchando contra tres trandos armados con espadas y yo desarmado, va a ser mi final>> pienso mientras vuelven a cargar.
Entonces a mi cabeza llega el recuerdo de mi hermano K-31 y como se enfrento a los Yeweriz sabiendo que estaba en desventaja numérica.
Sonrió al recordarlo, al recordar el valor de mi hermano recuerdo su sueño, nuestro sueño, el de llegar algún día a ser RcRs . << Cobarde, no soy digno de ese sueño. Soy una deshonra para K-31.>>
Los trandos me rodean asándose la espada de una mano a otra excepto el que tiene dos espadas.
Algo dentro de mí esta despertado
Me quito el casco y le miro a los ojos, quiero que vea los ojos de quien acabo con sus vidas. Al ver mi cara se ponen nerviosos, estoy riendo.
-¿Sabéis?, la locura se desata en el fragor de la batalla.
Extiendo mi vibrocuchilla.